Tánger, todo una experiencia

He llegado hace un rato de mi fin de semana en Marruecos y no quiero haceros esperar mucho para contaros cómo ha ido. La impresión general que traigo es bastante buena, aunque deja una sensación de desorden y un poco de locura. Lo que más me impresionó el primer día fue que, en cuanto llegamos, salimos a dar un paseo y lo único que se veía por la calle eran hombres (tampoco debería sorprenderme tanto, no?). Muchos hombres paseando, y muchos sentados en las miles de cafeterías y salones de té que hay en la ciudad. Me atrevería a decir que Tánger tiene más bares que Sevilla. Es algo impresionante. Y estos hombres en las cafeterías se sientan todos mirando a la calle observando a los que pasean. Es muy curioso.

Pues esa primera noche, tras recomendarnos que no visitásemos la medina solos, dio la casualidad de que nos encontramos con un marroquí que conocía el novio de Carmen. Lo estuvimos saludando y se ofreció voluntario para acompañarnos a la medina. Nos la estuvo enseñando, paseamos por las calles e incluso nos adentramos por algún callejón de los que no se te ocurriría entrar solo ni a plena luz del día. Luego nos llevó a un restaurante chulísimo donde nos hartamos de comer por dos duros. Cus-cus, pastela, tajin, y de postre, té. Una primera toma de contacto fantástica.

Además, el hotel, que yo pensaba que iba a ser lo más cutre del mundo, era bastante decente. Por lo que había oído de gente que había visitado el país antes, tenía unas espectativas bastante bajas, y me ha sorprendido bastante.

A la mañana siguiente teníamos escursión a Chaoun, un pueblo precioso. La contratamos con el hotel, y por 20 euros teníamos transporte y visita guiada por la ciudad. Un autobús estupendo nos recogió en la puerta del hotel y los 39 que íbamos nos dispusimos a echar un día de visitas y compras en esta pequeña ciudad con tanto encanto. Pues, tan felices íbamos al cabo de hora y media, subiendo curvas de montaña, cuando empezamos a oler a quemado. Cada vez el olor más fuerte. El motor del autobús haciendo un ruido extraño. Y venga ese olor cada vez más insoportable. Y el autobús perdiendo velocidad. Hasta que llegó un momento que no pudo más y paró. Se había quemado el embrague. Nos bajamos todos a respirar un poco de aire puro y nos alejamos de la carretera. Nosotros encima de lo que pensábamos era césped cuando de repente llega un moro en una furgoneta (nosotros to felices porque venían a recogernos), cuando se baja y se viene pa nosotros gritando como un poseso. Yo pensaba que a alguno nos arreaba un mamporro. Lo que estábamos pisando era su trigo sembrado. Y no veas cómo estaba el tío. Vaya susto!! Pues ese fue el comienzo de tres interminables horas hasta que por fin nos rescataron de allí y pudimos continuar camino de Chaoun.

Una vez allí nos fuimos directos a comer a un sitio que nos habían recomendado y que era chulísimo. Una casa con tres plantas y una terraza, y por siete euros tenías dos platos y postre. Hmm, qué rica la comida marroquí!! Nos hemos pasado el fin de semana comiendo sin parar. Es que está buenísimo todo. Después de los crêpes con chocolate nos fuimos de compras al zoco y a las seis volvimos a Tánger y directos a ver el Betis-Sevilla. Los marroquíes siguen la liga española y son unos “fósforos” del Barcelona.

Y ya por fin hoy hemos aprovechado la mañana en la medina de Tánger, comprando algunas cosillas (yo para mi no he comprado apenas nada), hemos comido un Shoarma riquísimo y a las cuatro hemos cogido el ferry de vuelta. Han sido dos días muy intensos y provechosos. Y me traigo una sensación muy buena. He aprendido a regatear, me he jugado la vida un par de veces en taxis y volviendo de Chaoun (vaya forma de conducir!!!!) y he corroborado que el moro que es guapo, es guapo tela!!

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3 comentarios en “Tánger, todo una experiencia

  1. lamiri dijo:

    jajaja…ha estado bien entonces la experiencia, no? Pos me alegro…a mi me quedaron ganas de ir pero entre el dixoso trabajo y una persona que yo se (y del cual no voy a mencionar el nombre) que no estaba muy por la labor… pos no ha podido ser. La tengo pendiente! Pero hija, la aventura del autobus…es q eso sólo te podía pasar a tí!!!

  2. carolinxe dijo:

    Sí hija, pensándolo en frío… ha sido toda una experiencia. Y lo de jugarme la vida va totalmente en serio. No os imagináis la pericia que tienen los moros esquivando niños en la calle xD. Y en la fragonetilla de vuelta de Chaoun, Migue, que iba de copiloto, dice que se pasó las 2 horas dando frenazos xDD. Yo iba medio dormida y de vez en cuando abría los ojos, pero cuando veía los adelantamientos con los camiones de frente prefería volver a cerrarlos y ¡virgencita que me quede como estoy!

  3. joana dijo:

    jajajajja yo hace poco estube en tanger un finde semana i la verdaaa eske e vivido mas o menos como tu jajajjajaj…ami hasta un moro me pedio matrimonio me dijo k me daba catorce camello si me casara con el jajajjaja… i de los coxe ni ablemos valla miedo k pasee jajjaja alli es un descontrol..en algunos sitios le faltaba la señal de stop yo fllipando pero ha sido una buena expèriencia …

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