Mi gran pérdida

Supongo que recordaréis que las pasadas navidades operamos a Zyra, mi perrita. Pues desde la operación ha tenido muchos altibajos. Ha estado con medicación desde entonces, y había días que estaba estupéndamente y otros que apenas tenía fuerzas para levantar la cabeza cuando la llamabas. Se pasaba el día tumbada en su mantita, con muchos temblores y sin ganas de comer siquiera. Eso le pasó el jueves. Apenas se movía, no quería comer y le costaba trabajo respirar. Le estuve dando antes de dormir un poco de gelatina, pero no la comía, sólo la chupaba y ni siquiera la terminó. El viernes por la mañana mi hermano la llevó al veterinario y tras hacerle mil y una pruebas le dijo que tenía una pacreatitis aguda y que era muy difícil de curar. Mi hermano pensó que lo mejor era sacrificarla, porque ya estaba sufriendo y la iba a volver a llevar por la tarde. Pero a mediodía, mientras ellos comían, la perra dejó de respirar. Supongo que ha sido lo mejor para ella, pero qué duro se me hace…

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4 comentarios en “Mi gran pérdida

  1. Spyros dijo:

    Lo siento mucho, era mu wena la pobre, ni me ladraba ni ná. en fin, por lo menos ha vivido estupendamente y con los mejores cuidados. un besote (a tí Caro, no la perra ¿eh?, pa la perra un recuerdo 😉 ).

  2. lamiri dijo:

    Ays Caro, no lo sabía hasta que no lo he leído en tu e-mail de hoy. Me ha dado mucha penita, lo siento. Nunca he tenido un perro, pero se que se les llega a querer tela y casi se les trata como uno más de la family… por lo menos te quedan recuerdos como la anécdota anteriormente mencionada 🙂 un beso wapa

  3. rrreivaj dijo:

    Caro lo siento mucho, me da mucha penita porque me acuerdo de los buenos ratos q pasamos cuando me salte y ella me miraba con cara de “quien coño es este”, pero no te preocupes asi por lo menos ha dejado de pasarlo mal y de sufrir, un besito.

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